domingo, 21 de junio de 2015

Todo se acaba.

Hasta ayer yo era la dura, mala y pasota de todo esto. El papel me estaba saliendo muy bien. Iba perfecto... Anoche esa fachada se fue a la mierda.
Ahora tengo miedo de salir a la calle por si te veo (que ironía...). Esta noche ha sido la más dura de mi vida, no he dormido más de dos horas seguidas y he tenido pesadillas constantes. ¿Ves? Tampoco soy tan dura como pensabas.

No pensé que fueras tan pesado, cansino y violento. Sobre todo violento. Ayer podias haber dado una ostia a la pared de mi casa o algo peor. Te supliqué que te largaras y no lo hiciste a la primera. Se que mi racha de pasarlo mal se terminará pasando, que volveré a levantar la cabeza y ser fuerte. Se que me olvidaré de todo esto, pero de momento me amarga la existencia.

Se que he hecho bien en dejarte ahora, ningún hombre debe abusar de una mujer por mínimo e insignificante que sea y que mi felicidad está por encima de ti.

jueves, 19 de marzo de 2015

Simplemente eso

Por mucho que queramos disfrazarlo, ocultarlo, evitar hablar de él..., el amor es lo más importante que existe en el universo. Y los jóvenes lo vivimos con más intensidad, con más pasión y con más ansiedad que el resto del mundo.
No lo pienso solo de ahora, que estoy enamorada y soy correspondida. Lo he pensado siempre, aunque no siempre lo haya reconocido.
Algunos jóvenes se enamoran en secreto y les cuesta dar el paso definitivo. Otros disfrutan de una relación que nos parece que será para siempre. Hay adolescentes que no encuentran a su media naranja y prueban otra hasta que dan con la definitiva. Incluso, muchos chicos discuten y rivalizan con otros por el mismo amor.
De lo que estoy segura es de que hay una persona destinada para cada uno de nosotros.
Y no nos debemos conformar con sentir a medias o gustar. Debemos buscar a la persona que nos quiera de verdad y por la que nosotros daríamos la vida. 
Tal vez, para eso, haya que llevarse algún chasco y sobrevivir a varios naufragios. Pero a lo mejor ese que rema hacia ti y que te lanza el salvavidas para salir a flote es justo la persona a la que tanto estabas esperando.
Si hay algo que lleva consigo el amor es improvisación. En todos sus aspectos. No eliges de quien te enamoras. Ni puedes elegir que alguien se enamore de ti. Cuando descubres que algo falla o que algo no está en su sitio, toca improvisar también. E improvisas cuando el beso es diferente al que esperabas o su voz interior es diferente a lo que dice con la boca.
El amor no envejece, eres tú el que se hace mayor. El amor no discute, eres tú el que le lleva la contraria. El amor no se pierde, eres tú el que no encuentra el camino. El amor no tropieza, eres tú el que pone obstáculos.
Fíate de tu corazón cuando pienses con la cabeza. Enamórate sin mied, sin trabas. Enamórate regalándote una oportunidad de querer a alguien. Porque, en cuestiones de oportunidades y de amor, eres tú el único que realmente sabe lo que quiere.
Piénsalo.

viernes, 27 de febrero de 2015

Abuela...

Lo que más me jode es que comienzo a olvidarme de como eras... Solo me queda el recuerdo de la última vez que te vi, y no fue de la mejor de las maneras. A medida que pasa el tiempo me supone más esfuerzo hacer memoria y saber que eras morena, pequeñita y regordeta. Lo peor es tu voz, no se como sonaba... Me fastidia que el tiempo, a medida que pasa, se dedique a borrar los recuerdos que tengo de ti.
Si pudiera viajaría en el tiempo. A esos momentos de la infancia en el pueblo, aunque fueron pocos. A la boda de tío Jose Luís y mi desesperación por no quedarme a dormir en vuestra casa (en ese momento me alegré de que mis padres llegarán a tiempo), incluso a cada momento en el que me has reñido. Es que hasta eso lo echo de menos.
¿Sabéis? Ahora que veo a mis padres con Leire y Víctor me doy cuenta de lo poco que he valorado a mis abuelos en mi vida. Quizá tendría que haberme dado cuenta antes de que llegaría un momento en el que no volverían a estar.
Sobre todo me arrepiento del momento en el que me negué a volver a ir a verle a la residencia. Ahí tengo que admirar a la pequeña de la casa, que fue quien siguió visitándola. Yo fui cobarde, pero sumamente cobarde y para no sufrir decidí que lo más cómodo era huir. Maldito el día que me lancé a la vía fácil y no asumí la realidad que era inminente...
El último día que la vi fue el día de reyes de 2012 y porque mi madre nos obligó, que muchos de nosotros fuimos a regañadientes.(UNA DEDICACIÓN ESPECIAL AL VIEJO QUE SE TIRÓ UN PEDO EN EL ASCENSOR CON 11 PERSONAS MÁS DENTRO, INTENTASTE DISIMULAR PERO NOS DIMOS CUENTA, TE QUEREMOS JAJAJ) Ese día lo pasé mal, realmente mal, tampoco suponía que iba a ser la última vez que la vería. Pero ahí estaba ella, con su mirada perdida y en una sala de la residencia con el resto de moribundos.
Y nuestro último momento, nuestro último recuerdo, una foto de todos juntos contigo...

Hace dos años que te fuiste y... todo sigue patas arriba, para que mentirte.

jueves, 5 de febrero de 2015

A veces me encantaría poder chillar. Suena ridículo, ¿eh?. Pero me encuentro en uno de esos momentos en los que si pego un grito mis vecinos me tomarán por loca (eso como mínimo). Soy bastante madura para mi edad, lo se. Pero no me gusta ser madura las 24 horas del día. A veces me gusta perder la cabeza, estar quince minutos con un ataque de risa sin motivo, no ser una persona seria.

Y perdonadme por ser así. Pero me gusta. Me gusta reír, aunque no haya un motivo coherente. Me gusta comerme la cabeza por gilipolleces propias de mi edad, o no tan propias pero me da igual. Me gusta cometer errores y levantarme. Intentar trepar una montaña que no se puede, caer y levantar, y volverme a caer ¿por qué no?. También me gusta hablar de gilipolleces, esas si que si propias de mi edad, de preocuparme si funalito conoce a menganita y de si menganita coincide con mi chico. (¡YO QUE SE BOBADAS!) Ya se que perfecta no soy, eso no es nada nuevo.

Pido perdón a esta sociedad por no considerar el sexo como algo de suma relevancia. A veces hablar de ello todos los días me cansa. El otro día vi en un artículo que la diferencia entre el tío que te quiere y el que solo quiere follarte era que si le llamabas y se podía sacar otro tema absurdo, en realidad te valoraba. A veces, a mi, me quedan dudas. (El artículo es este http://www.cosmohispano.com/amor-y-sexo/pareja/articulo/13-formas-de-saber-si-solo-te-quiere-para-el-sexo-141404819374) Hay veces que una pareja parece que únicamente quiera follar contigo ¿Te extraña de verdad o es que solo tiene ganas de tenerte entre sus piernas? Comienza a resultarme una duda existencial. Creedme si os digo que la diferencia número nueve se ajusta perfectamente a uno que yo me se (¿Sexualmente activo o simplemente viciosillo?)

Por suerte la paranoia que me acabo de montar solo me durará hasta mañana que le vea (sí, es el inconveniente de estar perdidamente enamorada de un hombre idiota pero que es un amor de hombre, tiene sus defectos si, pero como todos). Y el cabreo se me pasará en cuanto termine de escribir esto, porque ya sabéis que escribiendo descargo rabia (menos mal que él no lo sabe).

Vale. Yo tampoco soy una novia romanticona y sobona de las de estar todo el día encima de la otra persona. No. Necesito mi espacio y mi vida, total si llegamos a casarnos o vivir juntos ya tendré tiempo de marearle. Vale, sigo siendo una cría, eso debería saberlo cuando le dio por pedir salir a una NIÑA DE 20 AÑOS (que bien me siento diciendo que todavía soy algo niña).

Bueno, eso es todo. Una gilipollez muy grande ya lo se (Y todo porque le he llamado por teléfono y hemos estado quince minutos hablando de si conocía a una persona. Chico. La factura la pago yo y quien llama soy yo así que te jodes)

Pero repito que en el fondo me tiene loca y extremadamente enamorada (a la parte madura de mi, claro)


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Sería muy pesimista empezar diciendo que soy un desastre. Un desastre en todo lo atañado a lo formal. Un desastre en todo lo que esté relacionado con vivir. Que no es todo, porque hay días, o semanas, incluso meses, que solo subsisto. Soy ese Don Quijote que vivía en su mundo de ensoñaciones y luchaba con gigantes para ser derrotado al pie de un molino. Que tenía su escudero y, sin embargo, nada pudo evitarle caer con el alma al suelo. Soy ese principito que todos hemos leído sin entender una mierda, porque ese, es libro para otras edades. Aquello son letras que no entiendes si la vida no te ha destronado todavía. Soy la hermana de un genio, la sombra de su estela y orgullosa de serlo. Soy la hija de una luchadora innata, costurera de las mejores heridas, y ejemplo en la vida. Soy también amiga de un artista, que no es siempre el ultimo en caer, pero si el primero en levantarme tras una caída. Soy Barcelona en una promesa. Madrid en un verso. Y Zaragoza... en su origen. Soy la esquela de la ilusión cada Noviembre, el frío entre los huesos del invierno y el calor de un abrazo siempre que puedo. Soy una sonrisa pero también lagrima fácil. Más alma que cuerpo y menos realidad que sueños. Contradictoria hasta los huesos. Las letras las llevo en la sangre y a los demás en el pecho izquierdo, que late más fuerte que nunca y desgarra como jamás un verano lo había hecho. El ventrículo izquierdo le pide tregua al derecho, y así, sin revanchas, acaban los dos sufriendo. Es que soy un viaje en autobús un Viernes por la tarde, las seis y media donde siempre. Ese "Mamá todo irá bien" que nunca dije pero se sobreentiende. Aquel "Yeray, siempre serás mi heroe". Y todos los "te quiero" que nunca he dicho por miedo a escuchar un "yo también" por respuesta.

Soy un desastre con la mejor suerte del mundo. Y por eso soy, aunque a veces no esté y eso... eso os lo debo









domingo, 30 de noviembre de 2014

Te echo de menos. Demasiado

Hoy ha sido un día intenso de estudio. En realidad llevan siendo dos días intensos de estudio. Acostumbrada a despertar todos los Domingos a tu lado, a tener que despertar en mi casa y con unos apuntes esperándome...

Lo peor es que te echo de menos, y no entiendo por qué. ¿Te estás convirtiendo en algo importante en mi vida? ¿Debería preocuparme? No me voy a poner en plan ñoño, diciendo que te quiero, porque sería mentirte. Querer es un sentimiento demasiado intenso como para soltarlo a la ligera. Esto a gusto a tu lado, haces que mi vida se estabilice, que los problemas sean menores. No has sido una casualidad, creo que apareciste en el momento exacto en el que yo te necesitaba. Pero quiero decirte te quiero cuando lo sienta de verdad y no ahora porque seas mi novio.

Me siento ridícula por no poderte mantener la mirada, que se me caiga la baba cuando te veo jugar al fútbol, el mejor de los porteros. Que me guiñes un ojo y no pueda parar de sonreír. ¿Qué me estás haciendo?

sábado, 29 de noviembre de 2014

Momentos.

El coche aceleraba a toda velocidad por las calles oscuras...

-¿Qué es lo que quieres?- preguntó en un susurro con Pablo Alborán de fondo.

Ella le miró de reojo, seguía siendo incapaz de mantenerle la mirada...

-No vale lo que yo quiera, esto es cosa de dos

-No escurras la respuesta. Yo se lo que quiero. Pero ¿y tú?

-Suena ridiculo pero quiero que sea serio. No espero que me pidas salir en plan ñoño, ahora si quieres adelante. A veces creo que es demasiado pronto pero otras me da la impresión que no. Me encanta la estabilidad que me trasmites y, es más, yo ya te califico de novio así que... Pero que esto no depende de mi- soltó la chica a trompicones y todo lo deprisa que pudo.

-Tengo miedo de que se acabe en Junio- sentenció él.

-Si. Pero no puedes pretender que piense en Junio, estamos a Diciembre, bueno Noviembre aún. Yo quiero quedarme aquí, no me gusta mi pueblo y no quiero volver a casa. Nose que haré después, pero pienso quedarme...

Pablo Alborán y su "Quimera" seguían sonando mientras el coche entraba en la cochera. Ella tenía ganas de chillar, ganas de llorar, porque no quería perderle. Se sentía infantil y ridicula al mismo tiempo y en partes iguales. El beso llegó y no pudo reprimir una lágrima, la cual disimuló lo más rápido que pudo.

Una vez en casa decidió que lo mejor era olvidar sus miedo y disfrutar del aqui y ahora con él. Se puso su pijama, ese que a él tanto le gustaba y que él mismo había elegido. Una vez en la cama ella lo abrazó como siempre.

-Oye, peque, ¿qué día es hoy?

-Creo que 29 ya. ¿Por?

-¿Te gusta el número?

En la oscuridad de la habitación ella le miró extrañada

-Es un puto número. Febrero no tiene 29. No le veo sentido a la pregunta. ¡Qué más dará si me gusta o no!

Él sonrió. Sabía que ella no se coscaba de nada y era el momento apropiado para decirlo

-Es que me parece el día perfecto para empezar a llamarte "Novia"

La chica se abalanzó sobre sus labios y le besó intensamente, saboreando cada segundo. Estaba feliz, pero aún así albergaba dudas.

-¿Estás seguro?

-Si. Claro. ¿Y tú?

-¿Yo? Hace tiempo que me hubiera lanzado a la piscina sin manguitos.

Durmieron juntos, abrazos. Ella encima de él. Como siempre. Se despertaron a las ocho de la mañana. En realidad él la despertó a ella.

-Buenos días, ¿como se encuentra mi novia?