lunes, 6 de junio de 2016

Y pasa porque tiene que pasar.

"Acuérdate cómo fue, de lo que sentiste aquella noche. Y pasa porque tiene que pasar, y pasa porque aún te sientes vivo. Porque estábamos los dos y la noche quiso ser noche. El sonido que susurraba mirándonos. Cómo pudimos parar el tiempo, si solemos correr detrás de él, pero aquella noche era diferente. Y pasa porque tiene que pasar, y pasa porque aún te sientes vivo. Porque al fin y al cabo la vida no es más que un tiempo corto que te da la oportunidad de salir de lo establecido, de sentirte agusto y sentirte bien. Porque esa noche solo nos escuchábamos a nosotros, solo había luces, y era la de la luna, la de la luna y la de tus ojos, que brillaban tumbados mirándome, estaban contentos. Escuchabas esa voz que te decía "está pasando" y está pasando ahora, y el ahora se convirtió en para siempre. Porque en la vida ríes y lloras y vuelves a ello una y otra vez. Y al día siguiente volverás a lo establecido y volverás a esa rutina, pero no será lo mismo. No será lo mismo porque te acordarás de aquella noche, la noche en que te saltaste las normas, conmigo. Y pasa porque tiene que pasar, y pasa porque aún te sientes vivo, y pasa porque tiene que pasar, y pasa porque estás conmigo."


viernes, 20 de mayo de 2016

¿El sexo débil? ¡Y una mierda!

Nos hicieron creer que somos el sexo débil, y lo peor de todo es que nos lo creímos. No puedo contar la de veces que algún hombre se ha ofrecido a ayudarme cuando me veían "débil". ¿Débil? ¿A santo de qué? ¿Por verme con los brazos delgados? ¿Por verme con cara de niña? ¿Cómo funciona vuestro radar de personas débiles? No considero que tenga poca fuerza, ni mucho menos que sea débil. Pero la sociedad nos ha metido ese estereotipo en la cabeza y a ver quien se pone ahora a quitarlo.

El otro día tuve una disputa con un chico, por pagar la cuenta de lo que habíamos tomado. Su frase fue "Como buen caballero tengo que pagar yo". No pude por menos que romper a reír. Así que decidí argumentarle los motivos por los cuales odio a los tíos que van de caballeros por la vida. Si puedo, pago, si no puedo, no pago. Es así de sencillo. Creo que mi sentimiento hacía la autonomía se ha afianzado a raíz de trabajar. Da gusto tener independencia para ir y venir sin depender de nadie (bueno, dependiendo del bus, pero es lo de menos). Hace tiempo que las princesas nos convertimos en guerreras y no precisamos de la ayuda de un caballero andante. Un poquito de igualdad no estaría mal. Que sí, adoro los pequeños detalles, las visitas inesperadas, los regalos así porque si, sin venir a cuento ni tener nada que celebrar. Pero se que a vosotros también os gustan. Porque, chicas, no cuesta nada presentaros en la puerta del tío que os gusta y mostrarle los ovarios que tenéis de hacer las cosas (y presta demasiado como para no hacerlo). Cometed locuras. Pero nunca, y repito, NUNCA os arrastréis por un tío hasta rozar la desesperación. Sed vosotras mismas y al que no le guste, que marche por la puerta.

martes, 17 de mayo de 2016

Cuando las cosas dejan de doler. Cuando la indiferencia se apodera de ti

Es muy cómodo cuando las cosas dejan de doler. Cuando el pasotismo es la cura a todos los males. Cuando ya no te quedan fuerzas ni para chillar. Es muy cómodo y sencillo. Tan sencillo como cerrar una puerta y no girar la vista atrás. Tan sencillo como dejar de tirar de una cuerda para mover una gran roca. Tan sencillo como dejarse de esforzar.
Me encuentro en ese momento. En el momento en el que no obligo a nadie a quedarse, quien vaya cagándola y separándose que no sueñe que agarre fuerte la cuerda, porque ya me quemé durante quince meses para terminar destrozada personal y físicamente.
Lo mejor es que la gente cree que así eres débil. Por no plantar cara a las cosas y dicen que el que calla otorga. Amigos míos, para volverte una persona fría tienes que dejar de lado todo aquello que sientes, aprender a controlar tus emociones y mostrarte indiferente. Eso demuestra que eres más fuerte de lo que creen. No mostrar ni un ápice de debilidad. Que crean que todo te da igual. Es mejor callar que comenzar una guerra que no tendría ni pies ni cabeza y lo único que hará será destruirte por dentro.
He aprendido a dejar de luchar, no vale la pena. Quien se quiera quedar, lo hará, quien no huirá sin remordimientos, a la espera de que no seas una "egoista" y le dejes marchar. Pero... ¿quién es el egoista en realidad? Yo no lo llamo egoismo, lo llamo amor propio.
No importa si por dentro el dolor te desgarra, llegará un momento en el que ni sientas dolor. No importa si por dentro gritas, ya no te quedarán fuerzas para alzar la voz por encima de la sociedad. No importa nada. Simplemente sonríe, respira hondo y sigue adelante. Es lo más cómodo.

sábado, 7 de mayo de 2016

La verdad versus la mentira

Toda la vida han intentado enseñarme que con la verdad se llega lejos y que la mentira tiene las patas muy cortas. ¿Eso es cierto? A lo largo de mi vida me he encontrado con más gente mentirosa que sincera. Con personas que "luchaban" por un mundo justo y llenaban su vida de mentiras. Personas que me decían "soy transparente" y ahí había 200 capas de vida.
Durante toda mi vida he intentado ser sincera, en mayor o menor medida, he intentado decir lo que pienso en cada momento y no callarme ante cualquier injusticia. Y claro, así me ha ido... Todas, absoluta y plenamente todas las personas se pavonean de ser sinceras, de no mentir nunca y esa es la primera gran mentira que te dicen.
Yo reconozco que evito mentir, si me caes mal voy a decírtelo, si algo me parece mal voy a quejarme y si se comete una injusticia, un acto que dañe la integridad plena de una persona voy a ser la primera en defender a aquella personas. Siempre voy con la verdad por delante, intento ser totalmente transparente. La verdad es que en ese sentido no tengo filtro, me hicieron de tal manera que si estoy bien se notara a leguas, pero si algo no me gusta también se me notara a leguas.
La verdad, de momento, en algunos casos, no me ha llevado por un camino de rosas. Me ha hecho llorar, chillar, arrepentirme, querer mandarlo todo a la mierda, huir. Por mucho que el resto de personas me dijeran que lo había hecho bien, son muchas las que por ser sincera te miran por encima del hombro, te odian de por vida o te dejan de hablar.
Si bien es cierto que alguna mentira si que he utilizado. Aunque más que mentira yo lo denominaría omisión de parte de la información. Puedo contar algo, pero se hasta que punto hay ciertas personas que quiero que sepan las cosas y otras muchas que no quiero que sepan partes de la historia.
Lo que si se, a ciencia cierta, es que por muy sincera que me hayan querido hacer. Por mucho que mis padres me hayan intentado inculcar que con la mentira no se llega a ningún sitio. Por más que, a veces, la vida me demuestra que la mentira hace que pierdas gente y caigas en picado. Yo, por mi experiencia, voy descubriendo poco a poco que la verdad trae demasiados problemas. Pero que me niego a dejar de ser sincera.

jueves, 14 de abril de 2016

Querido A

Querido A:
Sí. Fuiste un error. Pero no en toda tu plenitud. Sino en la segunda parte. Como un partido de fútbol que ya está perdido, pero los jugadores salen aferrándose a la idea de que pueden ganar. Yo me aferré a la idea de que las personas cambia. No te odio, he comprendido que no vale ni la pena. Tampoco te guardo rencor. Considero que es mejor perdonar y no volver a cometer los mismos errores. Hasta hace un mes solamente esperaba que el karma actuase, que te jodiese la vida. Que te pasara como a mi. Enamorarte de alguien hasta las trancas y que ese alguien te arrancara la vida poco a poco, te anulara como persona y luego intentases salir adelante. Simplemente para que vieras lo que es sufrir en su estado más pleno y completo. Ahora hago mi vida. Me da igual si vas o vienes. A quien te follas y a quien no (y creeme que es complicado cuando en la Universidad debes tener espias que saben tu vida mejor que una lección de psicología del desarrollo). Pero me he cansado de escuchar cosas sobe ti, se más de lo que tú sabes sobre mi. Solo se que me merezco ser feliz y que vivir anclada al sufrimiento del pasado no compensa. He aprendido a valorar las cosas sencillas, a que el tiempo que una persona me regala es oro. He aprendido a respirar hondo, a relajarme. Ahora comprendo que cuando alguien te valora no te quita tiempo, te respeta y te deja seguir tu ritmo de vida, quedándose en segundo plano. Y he descubierto que con esas personas es con las que vale la pena perder el tiempo. Porque hay alguien con quien no me importa perder una tarde de estudio cuando me dejan tropecientas para mi. Si, también he descubierto que no eras tan bueno como te pintabas en muchos aspectos. Pero no me importa. El karma, destino, o lo que sea que hay, está actuando y pone a cada "tonto en su lugar y a cada payaso en su circo". Yo, de momento, no me puedo quejar. El Domingo me marqué un antes y un después conmigo misma, decidí convertirte en un tema sin importancia y volver a vivir. He de reconocer que no me va ni tan mal.
Esto es una despedida en todos los aspectos, siento si te jode, tenia que hacerlo. Pero en este blog ya no va a haber nada por lo que te ponga cachondo discutir y tener una excusa para hablarme. Se feliz, si es que comprendes ese término. Yo, poco a poco, lo voy siendo.
Adiós.

domingo, 10 de abril de 2016

Momentos.

No os ha pasado, a veces, que estais con una persona y es como si el tiempo se parase. No importa si el sol se esconde y comienza a llover a mares (This is Asturias, amigos). No importan las personas que pasen alrededor, ni el sitio en el que esteis. Simplemente importa esa persona. ¿Conocéis esa sensación? Después de un golpe fuerte crees que no vas a poder volver a sentir algo así, que es muy difícil volverse a fiar de alguien sin pensar que tiene segundas intenciones, que estás muy cómoda con tu soledad, haciendo lo que te da la gana, sin dar explicaciones a nadie. Hasta que llega alguien que te jode los esquemas, que se propone volver loca tu vida sin hacerte sentir mal, sin forzarte, mostrandote lo bello que tiene ser mujer y que ese cuerpo debería ser más explotado. Alguien que puede llamarte "guapa" decenas de veces, que consigue que te sonrojes cada cuatro frases. Que vuelves a ser incapaz de mirar fijamente unos ojos color caramelo, pero no duele. Que hace cualquier cosa por verte bien. Pero a la vez te da tu espacio, tu tiempo, te deja ser tú misma. Que bromea, le quita hierro al asunto y te pide que disfrutes del momento. Aquella persona con la que te encuentras tan agusto que no te importaría volver a ver. ¿Sabéis a lo que me refiero? Pues en ese momento de paz conmigo misma me encuentro. Y es el mejor de los momentos.

domingo, 3 de abril de 2016

Tu reflejo

*Toc, toc, toc* ¡Ey, tú! Si, te estoy hablando a ti. ¿Me ves? Soy tu. O una realidad de ti misma. Soy lo que tú quieras que sea. Pero no voy a ser en lo que él quiere conventirte. Lo que ves aquí es una mujer fuerte, guapa e inteligente. Que no se deja comer por nadie. Una mujer libre y autónoma. Soy la mejor parte de ti misma, aunque no quieras reconocerlo. Soy tus ganas de vivir, de levantarte cada mañana. Ven, acércate un poco más. ¿Me ves mejor? Fíjate bien. Ahora sí. Ese brillo en los ojos te pertenece. Es aquello que debe darte fuerzas para romper con tu pasado y lanzarte a un futuro mejor. El chico al que estás enganchada no te quiere. Bueno, desde este lado se ve que te quiere, pero hundir. Terminar con tu personalidad para siempre y que seas suya. No creas sus palabras de amor, cuando cinco minutos después te lanza amenazas. Recuerda que quien importa eres tú y que lo que dice puede hacerse realidad. Y tú y yo podríamos desaparecer para siempre. ¿Dónde quedará todo lo que nos queda por vivir? Mañana cuando me veas sonrie y cómete el mundo.
Te quiero con locura,
Fdo. Tu reflejo